Florencia: la nueva heroína de 'Abismo de Pasión'
Todos caímos en las redes de la carita angelical de Florencia. Florencia, quien llegó a La Ermita como la novia oficial de Damián, nos dejó muy claro que nada ni nadie se iba a interponer entre ella y Damián.
Y es que al Florencia descubrir que Elisa era su rival número uno, sacó su mejor artillería para hacer que Damián fuera de ella y de nadie más.
Ya una vez Damián la dejó casi en el altar cuando éste canceló su compromiso y consecuente boda. Con esa piedrita en el zapato y con la ayuda de Alfonsina, Florencia logró manipular a Damián para que se acostara con ella y hacerlo regresar a su lado.
Y es que bueno, Florencia supo como embaucar de nuevo a Damián porque por un lado no se iba a dejar ganar por Elisa, y por el otro, Alfonsina la tenía amenzada con la reputación de su padre.
Florencia logró su cometido, pero Alfonsina quería más. Y es que la doña quería un nieto. Nieto que Florencia no podía darle, pero ni loca se lo iba a decir a su futura suegra.
Florencia logró un plan con su tío para robarle el bebé que Sandra esperaba de él y así comenzó a fingir su embarazo. Con lo que no contaba Florencia es que Sabrina perdería el bebé. Pero Florencia y Damián se casaron por el civil, pues Damián iba a cumplir como padre de la "criatura". Sólo faltaba la boda por la Iglesia.
Pero Florencia también tuvo sus canitas al aire, pues mantuvo por un tiempo una relación escondida con Enrique Tovar, a quien llegó a darle esperanzas.
Pero todo cambió cuando murió el padre de Florencia. Sus ansias de venganza la hicieron reflexionar y comenzó soltar todo lo que la obligó a hacer Alfonsina.
Comenzando con informarle a Damián que su madre la obligó a quedar en estado o de lo contrario su padre seguiría en la cárcel y su nombre jamás sería aclarado.
En el funeral de su padre, Florencia le informó a Alfonsina que ya su hijo lo sabía todo y no había marcha atrás.
Florencia la calmó al decirle que no se preocupara, que su hijo no iba a decir nada.
Sin embargo, sí iba a envenenar a Damián cada día más y ponerlo en su contra.
Porque al fin de cuentas. ya ella había perdido todo: su padre, su dignidad, su identidad.
Y con este beso de Judas, comenzó a mover las ruedas de su plan.
Florencia mantuvo la mentira de su embarazo, pero Alfonsina ni se imaginaba lo que vendría.
Al llegar el día de la boda por la Iglesia, Florencia se quitó la máscara y le dijo la verdad a Damián.
Le habló con la verdad y le dijo que se fuera, que corriera al lado de Elisa, que es donde en verdad estaba su corazón.
Hasta le entregó los papeles de divorcio, firmados por ella.
Florencia, con el corazón destrozado, le dejó el camino libre para que se reencontrara con Elisa.
Por supuesto llegó a la Iglesia y le dijo a todos los presentes que la boda estaba cancelada.
Enfrentando así a su querida suegra y dejándole muy claro lo que había hecho.
Florencia nos dio una clase de lo que es poner a su rival en su lugar. Y es que le dio a Alfonsina una cucharada de su propia medicina.
¿Perdonas a Florencia ahora que vemos que esta villana se ha convertido en toda un heroína?
Sufre, Alfonsina, sufre. Porque ya no hay quien te consuele y lo que más querías evitar ya está en vías de concretarse: que Elisa y Damián vuelvan a estar jun-ti-tos.