Elisa y Damián se entregaron en cuerpo y alma
Pero no estaban tan contentos porque, aunque estaban juntos, Elisa no había perdonado a Damián por haberla secuestrado.
Él ya tenía muchas ganas de robarle un beso.
Pero Elisa se hizo del rogar.
Damián no soportó el rechazo y decidió dormir fuera de la cabaña.
Pero Elisa lo detuvo. La verdad es que nunca lo ha dejado de amar.
Pronto se encontraron juntos frente al mar.
Elisa no pudo resistirlo más y se dejó llevar por sus sentimientos.
Se dieron un apasionado beso.
Los dos anhelaban estar así de juntos.
No pudieron separarse.
Y la ropa comenzó a sobrar.
Recordaron que tenían un pacto.
Un pacto que nada ni nadie puede romper.
Y la ropa siguió cayendo en la arena.
Elisa se olvidó de sus rencores.
Se entregó totalmente al amor.
Dejó que él la despojara de todo y lo perdonó.
Elisa se dejó querer.
Damián se olvidó del mareo y disfrutó del momento.
Quiso ver por completo la belleza de Elisa.
El tiempo dejó de correr para ellos.
Se olvidaron del mundo y ardieron de pasión.
Elisa y Damián se hicieron uno.
¿Será que al fin triunfará su amor?
Elisa y Damián se entregaron