Identifícate con El último matrimonio feliz
En esta temporada de divorcios faranduleros, TeleFutura te trae "El Ultimo matrimonio Feliz", un listado de crisis de pareja en la que el divorcio parece ser la única solución. Compara a ver si tu pareja es tan infernal como la de ellas. Y aprende con ellos que debes o no debes hacer para tener "El último matrimonio feliz"
¿Acaso tienes un marido como Manuel? Fíjate como tu pareja trata a sus empleados, así tratan después a la mujer. El es de los que se muestra cariñoso para las fotos, pero en la intimidad trata a su esposa como un estropajo.
Ten cuidado si tu pareja anda mucho por la calle, no te toca hace meses, y gasta mucho dinero sin decirte en qué. Tal vez sea como Armando que, con la excusa de que es taxista, le pinta el cuerno a la pobre Margot.
Hay cosas peores. No te deseamos un marido como Jesús, tan celoso que vigila como te vistes. A pesar del bigote, es un niño grande, pegadito a la falda de Mami, despilfarrador, irresponsable y que cuando se le contraria , como todos los niños malcriados, rompe los juguetes, incluyendo a su esposa.
Bueno, comparados con esos Mario no es tan malo. Cocina, lleva a la niña a la escuela, pero deja que lo mantenga la esposa y a sus espaldas, hasta trata de vender su casa sin consultarla.
Y por último, tenemos a alguien comoJuan Carlos. ¿Así es e tuyo? Es tan simpático que hasta a tu jefe le cae mejor que tú. Es un poco incomodo compartir tu espacio laboral con él. No parece entender tus metas y más encima prefiere la compañía de su perro que la tuya.
Aunque pensándolo bien, a lo mejor, tú estás en falta. Todas quisiéramos tener el marido que tiene Antonia. Hasta su peluquero se lo dice, si Patricio hasta le echa cremita en la espalda, pero tal vez ella no lo aprecie como debe
Patricio no es machista ni retrogrado. Solo quiere que lo atiendan, que le hagan cariñitos. ¿Se le puede culpar? Piensa si tienes un hombre tan perfecto. Tal vez no lo apapachas como debes. Quizás le estás dedicando mucho tiempo a otros quehaceres y descuidas al más importante de tu vida.
Por otro lado, ten cuidado con ser demasiado moderna. Eso de que tu seas el sostén económico de tu hogar y que tu marido se haga cago de los quehaceres, parece un buen arreglo, pero recuerda que en muchos países todavía los hombres ganan más que nosotras. No vaya ser que estés manteniendo a un perezoso cuando hay cuentas que pagar. Y no le creas el cuento que le hacen tragar Mario a Yorley de que todos los empleos están por debajo de su categoría.
Pero tampoco aceptes el cuento de que porque eres mujer tú debes hacerte cargo de la cocina y, al mismo tiempo, aportar tu sueldo para el presupuesto familia. Mira la tremenda trampa en la que cayó Margot. Es madre, cocinera, lavandera y mas encima secretaria de un jefe que la ningunea casi tanto como el marido. Lo terrible es que Margot es muchas cosas menos mujer, para eso su marido busca fuera de casa. Date a respetar, exige tus derechos tanto en el trabajo como en tu casa y en tu cama.
Pasemos ahora al caso de Paulina y Juan Carlos. ¿Eres como ella trabajólica, motivada y ambiciosa? No permitas que tus metas te hagan olvidar tus prioridades. Además de tu carrera, tú optaste por tener un hogar y una pareja. Dedícales tu tiempo. No antepongas lo laboral sobre lo sentimental. La vida no es solo trabajo y dinero y jamás, jamás, compitas profesionalmente con tu marido. Entonces él pasa a ser el enemigo.
Las mujeres solemos tomar como modelo, admirar (o envidiar) a tres tipo de mujeres. La primera es la profesional de carrera como Paulina. La segunda, es lo opuesto: la reina del jet-set. La dama de sociedad, que tiene un marido poderoso que le cumple todos los caprichos. Pero viendo a Camila, vemos que ser esposa-trofeo no es divertido. A puertas cerradas, el marido la ofende, le dice que tiene cerebro “perezoso”. Por más que te mimen, nunca dejes de demostrarle a tu pareja que eres un ser pensante, con derecho a estudiar y superarte.
Por último, todas queremos ser reinas de belleza, la más guapa del barrio y que nuestro marido muera por nuestro cuerpo. ¿Pero de qué vale si cuando se enoja nos aporrea? Mira las vergüenzas que pasa Bárbara que tiene que salir con gafas oscuras y explicar sus magulladuras con falsos encontronazos con puertas y mesas.
Ahora ya sabes por qué no puedes perderte "El último matrimonio feliz", una historia que te entretiene, pero también te enseña.
¿Sufres una crisis de pareja? ¿Necesitas ayuda? No te pierdas El Ultimo Matrimonio Feliz, el 8 de agosto, por TeleFutura