Hijos de mala madre y sus mamitas
Milagros, de “Sacrificio de mujer”, era huérfana y soñaba con conocer a su Mami. Mejor se hubiera quedado soñando, porque antes de que Clemencia le dijera “Hija” le dijo muchas cosas, y le hizo muchas cosas, ninguna buena. Tuvo suerte de que Milagros fuera tan generosa que le perdonó todas sus infamias.
Clemencia tuvo amores juveniles con Luis Francisco Vilarte quien la embarazó. Su hija desapareció y ella quedó imposibilitada de ser madre. Eso la llenó de amargura y soberbia. Quería vengarse de todos.
Se casó con un buen hombre y adoptó tres hijos a los que crió con una mezcla de permisividad excesiva y controles arbitrarios El resultado fueron tres inadaptados.
Clemencia vivía llorando su desdicha ciega a lo que había hecho con su familia. En su egoísmo se creía una única victima. Pero lo peor fue cuando descubrió gente de la que podía vengarse como Milagros, Luis Francisco y hasta la pobre Olga.
Usó su poder para hacerles daño a todos. Envió a la cárcel a Luis Francisco a quien decía amar, pero su mayor victima fue Milagros. La golpeó, la insultó, intentó dejarla sin casa y hasta la acusó de tratar de dispararle.
Ahora, Clemencia todavía no puede se feliz. Tiene a su hija pero los desarreglos que hizo con su vida todavía no se enderezan. No te pierdas su gran final, este jueves, 7 de julio.
Clemencia es clon de personajes como Victoria Ascanio, brillantemente interpretada por Lupita Ferrer, en “Cristal”, de Delia Fiallo. Ahí era la mala madre de Gigi Zanchetta y de la pobre Jeanette Rodríguez que no podía soportar la idea de que su mayo enemiga fuera su madre.
Más tarde sería Helena Rojo quien encarnaría ese personaje que sin ser mala, causa el mal con su egoísmo y prepotencia. Adela Noriega fue el blanco del odio de Luciana.
Sin embargo Delia Fiallo nunca se imaginó a lo que llegaría su personaje en manos de Salvador Mejía y Liliana Abud quienes han convertido a Victoria Ruffo en un monstruo de egoísmo, pero también en un excelente surtidor de lágrimas.
La pobre María Desamparada estaba menos desamparada antes de enterarse de quien era su madre. En su día admiró mucho a Victoria Sandoval, pero ya le vio el cobre y no se deja engañar por las suplicas de perdón de su “mala madre”..
La única excusa de Victoria para desatender su casa y arruinar su matrimonio era su necesidad de encontrar a su hija, pero en su obsesión no veía todas las pistas que indicaban que su pequeña era María, el objeto de sus insultos y revanchas.
Como Clemencia, Victoria consintió en exceso a su hija legítima a la que rodeó de lujos, pero no de afecto. En cuanto al pobre Max, es un milagro que no cubra de reproches a la mujer que lo obligó a casarse con una víbora y a cargar con hijo ajeno y cornamenta propia.
¿Podrá algún día Victoria abrazar a su hija? ¿Podrá María Desamparada superar el trauma de ser “hija de mala madre?
María es hija y nieta de “malas madres” Eso lo certifica su padre, el padre Juan Pablo quien fue obligado a tomar los hábitos por Bernarda una fanática religiosa que creía que entregando a su hijo a la iglesia limpiaría sus pecados.
Doña Bernarda es un “Triunfo del mal”. Es muy religiosa lo que no le impidió matar al padre verdadero y al adoptivo de su hijo, casi mata a su nieta y ha cometido todos los crímenes contemplados por el Código legal mexicano.
Para colmo, la muy descarada, va a confesar todas sus hazañas a su pobre hijo que se debate maniatado por el secreto de la confesión.
Además de loca y perversa, Victoria, en “Eva Luna” era una “hija de mala madre”. No hay otra descripción para esa inolvidable envenenadora llamada Mácela Arismendi.
Entre sus delitos se contaba haber obligado su ama de llaves a robarse una niña a la que Marcela crió a su imagen y semejanza
Marcela era una dama muy elegante, pero por sus crímenes se merecía el traje naranja de presidiaria
Fue gracias a Mami que Victoria salió tan...mala gente, pero cuando ya no le sirvió más, Marcela le grito la verdad en la cara y la rechazo. ¡Que poca...!
La única adoración de Marcela era su Leonardo al que crió tan criminal como ella. Salió un digno “Hijo de Mala madre”.
¡Y así Marcela se atrevía a calificar a Deborah de "mala madre".
Hasta nuestro Rey de telenovelas ha sido “Hijo de mala madre” En “Soy tu dueña” tanto miedo le tenia a su Mami, que huyó a refugiarse en un seminario esperando que sus hábitos exorcizaran a la temible Leonor. Hasta allá llegó la influencia maléfica de su progenitora quien contrató a una prostituta para que expulsaran al pobre seminarista
Aunque al final se arrepintió y fue invitada al bautizo de sus nietos, nada pudo borrar el hecho de que José Miguel no era hijo del buen Federico, sino del perverso Rosendo Gavilán.
Anteriormente, Fernando Colunga también había sido “Hijo de mala madre” en “Alborada”. Su relación con su madre Doña Juana era tan mala que ni foto tenían juntos. Bueno es que en esa época tampoco existían las fotos.
Para suerte de Don Luis Manrique, Doña Juana no era su madre sino su tía. Eso lo libró del estigma de ser un “Hijo de mala madre”.
A veces, es mejor reírse del hecho de ser “hijos mala madre”. Los Ruiz y de Teresa, de Llena de amor, eran una de las familias mas disfuncionales vistas en telenovelas. Emiliano era un mandilón que dejaba que su mujer Fedra ejerciese libremente su papel de mala madre.
Por suerte, Grettel descubría que no era hija de Fedra. No así Axel que soportaba que su madre lo tildase de poco hombre.
El noble Emmanuel era el único de los hijos de Fedra que la amaba y fue quien más sufrió al saber que Emiliano no era su padre, pero que él si era un “hijo de mala madre”.
Algún imán hace que los “hijos de mala madre” se enamoren aquí vemos a Lucrecia y el Chamuco compartir un beso antes de saber que “su pecado” era ser hijos de malas madres.
La verdad es que pocas telenovelas pueden enorgullecerse de contar con dos mujeres tan malas como Rosario y Justina. La ultima era la coscolina del pueblo.
Tan mala madre era Justina que deseaba que sus hijos se casaran como mujeres como Renata (Jessica Coch), igualita a ella.
El caso de Lucrecia y Rosario era más oscuro y sórdido. Ella no perdonaba a su hija ser producto de un incesto y una violación. Lucrecia era hermana de su propia madre.
Hijastro e Hijo de mala Madre. No puede haber mayor villana en las telenovelas que Catalina Creel, que en su afán de llenar su "Cuna de lobos" convirtió a su hijo en criminal y desgració la vida de su hijastro.
Curioso, que aunque había practicado el oficio mas antiguo del mundo, Rosario, de “Amor real “era una madre excelente. Pero en algún momento su hijo, la Dr. Fuentes Guerra se condolió de ser “hijo de prostituta”.
Quien si llamó a su madre “mala madre” “mala mujer” y cosas peores fue Bruno, de “Sortilegio” al enterarse que su padrastro era en realidad su padre, y su Papi en realidad había sido solo el marido engañado de su madre. Como diría El Chapulín Colorado “Uds. me entienden”.
Con sus amores irreflexivos y su pésima crianza, Victoria tuvo un hijo maleante y una hija alcohólica.
Qué guapo y qué hijo de mala madre. Renato Vidal era muy noble, pero su vida estaba marcada por los pecados de su madre en “Corazón Salvaje”
Las maldades de Leonarda llevaron a Renato a enfrentarse con su primo Juan del Diablo. Su mayor castigo fue la muerte de su hijo. Terminó devorada por ratones.
No todos los “Hijos de Mala Madre” son inocentes. En "Cuando me enamoro", Roberta es tan perversa como su madre.
Fina es una asesina en serie, pero también manipula sus hijas, la adoptiva y la real, para cumplir sus fines.
¡Ay, miren la cara de asustadas, a pesar de sus sonrisas, de estas “Hijas de Mala Madre!” Gabriela usaba todas sus estrategias para dominar a sus hijas y quitarles el “Fuego en la sangre”. Mereció que la enterraran viva.
Verdugo de su propia familia, Gabriela tenía tanta necesidad de parientes que torturar que le robó la hija a su criada.
Ariadne Díaz en "Mañana es para siempre" interpretó a la inocente Aurora. Como Milagros, de Sacrificio de mujer, soñaba con encontrar a su mamá
La pobre Aurora ni sospechó en que era una "Hija de Mala Madre" y que a su progenitora la apodaban "La Hiena".
Se cree que los lazos entre madre e hija son los más intensos que pueden existir entre dos mujeres. Eso lo ilustra esta foto de Rosario Tijeras y su madre, pero tanto en la ficción como en la vida real esa relación no es siempre armónica. La pobre Rosario Tijeras fue "Hija de Mala Madre". Rubí privilegió su relación romántica con un hombre que abusó de su hija.
La pobre Sandra sufría mucho por tener una madre déspota y manipuladora, peo ni ella ni su padre se imaginaban el pasado de Apolonia y como “Contra viento y marea” mantenía una buena imagen a pesar de ser una “Mala madre”
En su juventud, Apolonia fue prostituta y tuvo un hijo soltero al que regaló a Amparo, una humilde pescadera. Años más tarde, Apolonia intentó buscar a ese hijo que ya era un hombre
La muy lista Amparo le entregó a Eduardo, su verdadero hijo y se guardó al de Apolonia, el pobre Sebastián. El problema es que Apolonia ya conocía a Eduardo ¡Y se había enamorado de él. Eso pasa por ser “Mala madre”!
Azela Robinson y Daniela Romo fueron pésimas madres en “El Manantial”. Por disputarse al mismo hombre, el cacique Justo, Francisca y Margarita les hicieron mucho daño a sus hijos
La pobre Alfonsina vivía baja la mala reputación de su Mami que por andar revolcándose con el cacique del pueblo, había dado pie al asesinato de su marído. Años más tarde, Afonsina se enamoró del hijo de Justo y Margarita. Esta no quería una “Hija de Mala Madre” en su familia.
Ya parece palabrota, pero con estas mamis de telenovela, sus hijos quisieran ser huerfanitos de por vida.