Los juegos de la edad en las telenovelas
Maquillaje, peinado y un poco de candor, han permitido que Leticia Calderón regrese a la treintena en "La Fuerza del Destino". Todavía conserva la belleza de "Esmeralda", aunque eso sí, aquí ve más de la cuenta, hasta le hizo "ojitos" al tímido de Gerardo (Alejandro Tomassi).
María Rosa Bianchi también interpreta a Lucrecia cuando está en sus 30, pero con ese mal genio hasta verrugas le van a salir antes que finalice la novela.
El pobre Gerardo (Alejandro Tomassi) debe tener úlceras de aguantar las peroratas de su esposa Lucrecia (María Rosa Bianchi), por algo luce tan demacrado y eso que dicen que también es treintañero. Este hombre necesita ayuda, urgente.
Juan Ferrara fue un galanazo y se le ha quedado la costumbre. Por eso da lo mismo que su personaje Juan Jaime tenga 30 o 50, algo tiene que igual embauca a las criaditas del puebo ¿Qué será?
¡Ay qué tiempo Señor Don Simón! Hace veinte años, Leticia y Ferrrara fueron “Valeria y Maximiliano"! Pero en las telenovelas todo es válido, y las incongruencias de la edad son parte de ese mundo de ilusiones.
Sergio Goyri y Fernando Colunga son actores versátiles, e interpretaron a padre e hijo en "Soy tu dueña", aunque es bien sabido que sólo los separan ocho años de diferencia.
Sergio Goyri también fue padre de Armando Araiza, doce años menor que él, en "Mi Pecado".
En "Soy tu dueña", Goyri era contemporáneo de Jacqueline Andere con quien engendró a José Miguel. La Señora Andere, muy bien conservada, no oculta su edad. Tiene veinte años más que Sergio e inclusive fue su madrastra en el Maleficio (1983).
No es de sorprender. En "La Madrastra", Doña Jacqueline era hermana y cuñada respectivamente de César Évora y de Victoria Ruffo. A ambos les lleva más de 20 años de edad.
Mas singular aún, Vicky interpretó a la hija de Jacqueline en "Quiéreme Siempre" (1981).
Armando Araiza lleva más de dos décadas haciendo de jovencito y eso le permite crear los parentescos más descabellados de las telenovelas. En "El noveno mandamiento" era amante de Daniela Castro pero…
Se veía obligado a casarse con Clara, hermana de Dani, e interpretada por Chantal Andere.
Una década más tarde Araiza nos asustó en "Mi Pecado", interpretando al demente Carmelo que además era yerno de Daniela Castro.
Pero esa incongruencia ni se compara a "Barrera de amor" donde Armando hizo de hijo de Chantal Andere, su esposa en "El noveno mandamiento" ¿Quién iba a predecirlo?
Algo parecido ocurrió en "Corazón Salvaje" donde Laura Flores daba vida a María del Rosario, madre de Eduardo Yáñez.
Pero Yáñez debutó en las telenovelas como pareja de Laurita, a la que le lleva tres años.
César Évora protagonizó otro caso de estos desordenes generacionales cuando hizo de padre de Jorge Salinas, a quien solo le lleva once años, en "Mariana de la noche".
Uno de los casos más interesantes de estas libertades con la edad lo protagonizaron Verónica Castro de 26 años y Guillermo Capetillo, quienes interpretaron a una madre y su hijo en "Los ricos también lloran".
En esa novela Verónica adoptaba una hija interpretada por Edith González.
Una década mas tarde La Vero tuvo un gran triunfo dando vida muy convincentemente a una adolescente en "Rosa Salvaje". Su rival de amores era Edith González.
¡Y su pareja era su ex hijo Guillermo Capetillo! Diez años mas tarde La Chapis y Capetillo volverían a ser pareja en "Pueblo Chico, Infierno Grande", pero ella prefería la juventud de Juan Soler. ¡Ya Capetillo estaba muy viejo para ella!
Aunque es común ver en las telenovelas parejas conformadas por jóvenes actrices y maduros actores de carácter, resultó un poco chocante ver a Enrique Rocha hacer de marido de Laisha Wilkins en "Corazón Salvaje".
Sin embargo, mas insólito fue cuando Rocha interpretó al padre de Leticia Calderón en "Yo compro esa mujer". A pesar de que Lety tenía edad para ser hija de Rocha, ¡en la vida real, ellos eran pareja!
En "Los Parientes pobres", Lucero interpretó a la devota hija de Rogelio Guerra.
Pero en "Mañana es para Siempre" fue la esposa de su antiguo “papi”. Aquí sin embargo, el libreto indicaba que La Hiena era mucho más joven que su marido.
¿Qué opinas cuando un actor maduro interpreta el mismo personaje en su juventud, o cuando padre e hijo apenas se llevan unos años?