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La herencia de La hija del Mariachi

Boda de La Hija del mariachi

Boda de La hija del mariachi

- TeleFutura

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Con boda, pompa y felicidad finalizó La hija del Mariachi, una historia de amor y amistad.  Ahora te toca escoger.

¿Cuál de los músicos de “la Manada” fue tu favorito?

Manuel Rodríguez, (El Coloso deJalisco) Vladimir Fernando Molina , (El Mil Amores) Emiliano/ Francisco Lara Sigifredo Santacruz (Sigi) El Mañanitas
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Boda de La hija del mariachi

FOTOS:  Una boda ranchera

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Un muestrario de nuestras raices hispanas


Con boda y mucha ranchera acabó La hija del mariachi. Como en los cuentos, el príncipe Emiliano (Mark Tacher)  recompensó generosamente a sus amigos y obtuvo la mano de Rosario (Carolina Ramírez), heredera de un linaje de mariachis. Así dio fin a una novela que a la par de enamorar, supo muy bien expresar toda la grandeza de nuestra herencia latina. Recuerda que ahora puedes ver todos los capítulos aquí.

¡Adiós a la manada!

La verdad es que daban ganas de anotarse en la lista de regalos principescos con los que el  nuevamente millonario Emiliano recompensó a los que lealmente lo ayudaron en su peor momento. Carros para todo el mundo. Un Mercedes para El Coloso (Gregorio Pernia). Un viaje a China para el revolucionario Mil amores (Mario Duarte), una casa nueva para Don Genaro, y lo mismo, mas coche con chofer para Doña Raquel (Alejandra Borrero) y Lucia (Laura Torres).

Fue muy bonita la boda. A pesar del susto y confusión de los estirados  Sánchez Gallardo que aparte de Felipe, el padrino, no conocían a nadie. Casi se desmayaron cuando El Coloso gritó a su “manada” para que salieran a buscar al novio. Y estaban muy incómodos cuando creyeron que Doña Eulalia iba a ser su consuegra. Por suerte, llego Raquel, elegante y discreta, y quedaron encantados con ella.

Música, amistad y amor

Dejemos que Emiliano y su esposa comiencen una nueva vida juntos y examinemos los valores y legado de esta telenovela tan hispanoamericana. La hija del mariachi puede definirse como un espejo de lo mejor que hay en nuestra cultura que celebramos este Mes de la Hispanidad. Un homenaje a la musca ranchera, pero enfocada desde los ojos de los colombianos lo que le da un nuevo ángulo. Es una demostración de cómo la música hermana los pueblos. A un colombiano puede caerle mal un mexicano, pero admira su música y viceversa.

La hija del mariachi fue también un muestrario de los valores más positivos de nuestra gente como la lealtad, el honor y la amistad. Si a Emiliano lo traicionaron abogado, casi cuñado y colega, también tuvo un amigo dentista dispuesto a purgar cárcel por él. Eventualmente Emiliano conoció otros tipos de amistad, entre los mariachis, en el devoto Fer, en su casero Don Genaro y hasta en el bajo mundo bogotano. Todas esas muestras de amistad  prueban la importancia de las relaciones humanas  entre los latinos  y como éstas forman parte del código de honor de cada persona.

Pero por sobre todas las relaciones humanas existe el romance y éste tuvo su espacio primordial, porque La hija del mariachi es una historia de amor. Cuenta como un hombre  de mundo, y en medio de una crisis que lo hace cuestionar toda su vida, encuentra el verdadero amor en  donde menos se lo espera. El romance en La hija del mariachi es enfocado principalmente desde una óptica masculina y demuestra que para el latino el verdadero amor es una oportunidad para hacerse hombre, para hacerse más responsable, para crecer como persona.

Tanto Emiliano como Fer descubrieron el amor de manera violenta, con malos entendidos, con exigencias que los obligaron a cambiar de rumbo, pero enfrentándolo  con unas actitudes  que alguna feminista desubicada podría mal llamar "machistas" y que sin embargo son parte del sentido del deber, y la necesidad de  proteger, y de respetar, pero también ser respetado por la pareja, que acompaña un amor del bueno entre latinos. Contrastaron mucho sus actitudes, agréguesele las del Coloso cuando descubre su inesperada paternidad, con la falta de vergüenza y respeto que Javier Macías (Nicolás Montero)  exhibía hacia las mujeres. El representó el verdadero machismo.

Otro valor de esta novela, es que al revés de la mayoría de este genero, no presentó  luchas de clase ni juicios morales en contra de los ricos. Es cierto que Javier era un pedante esnob y que Corona y sus secuaces eran unos criminales de cuello y corbata, pero el retrato de los Esposos Sánchez Gallardo (Guillermo Murray y Paloma Woolrich), gente noble, apegada a valores tradicionales y unidas por un fuerte lazo de amor y amistad, no desentonaban ni con los mariachis ni con la gente tan derecha, a pesar de vivir al margen de la ley,  a la que Emiliano conoció en La Laguna.

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