Mimí hace uso de sus mejores “armas” con Adriano
¿A dónde estás dirigiendo esa mirada Adriano? ¿Por qué tan distraído? Incluso parece fuera de este mundo… ¿De qué se trata?
La culpable del estado de Adriano es la hermosa Mimí de la Rose que ahora trabaja como asistente de Eva en el Grupo Imperio.
Mimí ha decidido utilizar todos sus recursos para conquistar a su “pachoncito” Adriano.
Y vaya que lo puede lograr, hace mucha justicia al uniforme de la empresa.
Mimí sabe muy bien que su físico no es nada despreciable y que es la envidia de muchas mujer y lo utiliza a su favor.
Y claro, también a favor de todos los caballeros como Adriano que no pierde pista de lo que sucede frente a él.
Mimí disfruta en grande viendo como Adriano se deleita con tal vista.
Que mala es Mimí, no deja trabajar a Adriano…
Adriano se tuvo que poner de pie para salir del trance pero nada salió tan bien como él esperaba, o eso parecía.
A Adriano no le quedó de otra más que quejarse de las botas de Mimí. Nadie se fija si combinan o no.
Mimí le demostró a Adriano lo bien que lucen sus botas y lo hermosas que son… las botas claro está.
Lo curioso de esta situación es que Mimí pelea con todas sus armas para vencer a su rival de amores, Eva, su supuesta prima que ni siquiera es mujer.
El coqueteo es descarado, vaya que Mimí se sabe con muy buen cuerpo, ¿o ustedes qué opinan?
¡Adriano levanta esa mirada hombre!
“¿Acaso no te gustan mis bolitas?”, el juego descarado de Mimí no tiene fin.
Más tarde Adriano acudió a la oficina de Eva y Mimí para un segundo espectáculo.
Mimí no podía creer lo que escuchaba e incluso casi rogó a Adriano que mejor la invitara a cenar a ella ya que según sus palabras, “Eva y yo somos la misma, sólo que yo soy más simpática”.
Pero terminó accediendo ante las palabras de Mimí, la invitó a cenar en lugar de Eva.
¿Adriano seguía muy indeciso de invitar a Mimí o es que no podía quitar la mirada del “collar de bolitas”?
¡Lo conseguiste chica! ¡Arriba Mimí! ¿Será que Adriano ya cayó ante sus “encantos”?