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  • Por Ella Soy Eba cap. 144
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Helena y Juan sólo quieren ser felices

Eva María León Jaramillo, viuda de Zuloaga, ha llegado a la ciudad de México para quedarse.
Ha llegado para quedarse y le propone un negocio a Mimí.
Helena y Juan disfrutan su tiempo en Acapulco, aunque no pueden evitar pensar en lo que sucede en la compañía, ambos sospechan de Plutarco.
Eva llama a Adriano para saber cómo se siente, lo primero que él hace es reclamarle por haberlo abandonado durante la noche. Eva le dice que aprovechará el viaje para reflexionar sobre su próxima boda.
Daniel hace sentir insegura a Jennifer, nuevamente. En ese momento recibe un mensaje en su celular: es Claudia.
Renato le dice a Plutarco que Helena está en Acapulco descansando. Plutarco sospecha que pueda estar acompañada por el hombre que se la ha arrebatado.
Plutarco envía a Onésimo a espiar a Helena, para corroborar si está pasando el día con su nuevo amante.
Rebeca cita a Plutarco para hablar sobre Helena, al parecer se trata de algo que podría interesar al maniaco obsesivo.
Juan le dice a Helena lo agradecido que está con ella por hacerle ver lo que en verdad vale la pena: estar cerca de sus seres queridos y poder hacer feliz a la mujer que ama.
Onésimo contrata al “Bolillo” para que espíe a Helena, y así, Plutarco por fin sepa con quién pasa su día en la playa.
Rebeca aprovecha la velada con Plutarco para sumergirlo en sus aguas, lo provoca y él cae rendido ante sus viles encantos.
Daniel le recuerda a Jennifer que la sigue esperando, que la ha esperado mucho tiempo y ella no aprecia su decencia ni acepta estar con él.
Santiago y Lucía pasan la noche en una discoteca, hasta que se acerca un personaje ciertamente inoportuno a saludarlos, el mismísimo Sebastián.
Fernando le reclama a Marcela que le ha arruinado una excelente oferta de trabajo, ella intenta hablar con él, pero Fernando se marcha y la deja sola.
Para Helena y Juan, el mundo se reduce al diminuto universo tropical que los envuelve. Nada más importa cuando están juntos, cuando se miran, cuando se besan.

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