Publicidad | Vea su anuncio aquí

La Vero es chiquita, pero su trayectoria es grande

Rosa Salvaje

Rosa Salvaje

- Televisa

Verónica Castro celebra el dia de los padres

VIDEO:  Verónica Castro celebra el dia de lo... - Univision

Ver videos
Rosa Salvaje

FOTOS:  Rosa Salvaje y enamorada

Ver fotos
Verónica Castro Trayectoria

FOTOS:  Verónica Castro Chiquita ¡Pero Picosa!

Ver fotos

Su aporte a las telenovelas fue grande

La llaman La Chapis, La Ojiverde o simplemente, La Vero. Su rostro es conocido desde Rusia hasta el Japón, fue la primera diva de las telenovelas, pero Verónica Castro es famosa por su voz, por sus programas de variedades, por sus amores y por haber demostrado al mundo que chiquita no quita lo sensual y que para triunfar no se necesita ser giganta. Ven a conocer como La Vero transformó el mundo de la telenovela

La devora-hombres

A mediados de los 70’s, Verónica Castro tenia bastante experiencia como actriz. Incluso había protagonizado dos filmes: “El arte de engañar”, donde realizó el único desnudo de su carrera, y “La fuerza inútil” (1972). En esta película donde interpretaba una joven hippie  trágicamente manipulada por un hombre mayor, La Vero demostraba su talento histriónico que fue desaprovechado en la pantalla grande. Durante el resto de la década, se le hace actuar como “ornamento” en rancheras y musicales donde invariablemente sirve de compañía al cantante de moda (José José, Juan Gabriel, Cornelio Reyna y otros) que protagoniza la historia. Una excepción será “Chiquita, pero picosa” (1986) un rol como hecho a su medida, donde da rienda suelta a un sex-appeal cómico y espontáneo, ya que tal como el titulo, su personaje es menudo, pero sensual.
 
Aunque Verónica había trabajado en El Departamento de Enfrente, en 1972, su primer rol importante de telenovelas será en Barata De Primavera (1975) donde dará vida a la coqueta y ambiciosa Karina, prima de la protagonista. Siguen a este un par de roles de niña buena y boba en Mañana Será Otro Dia (1975) y Pasiones Encendidas (1977). Su gran oportunidad le llega a fines de la década y se llama Los Ricos Tambien Lloran. Esta telenovela hará reconocible el nombre Verónica Castro en cinco continentes. En muchos países, a la telenovela se la llamará “Mariana”, el nombre de la protagonista.

En su papel de Mariana, la Vero da rienda a su talento cómico y su habilidad para retratar personajes populares. A medida que la novela se transforma en un lacrimógeno drama maternal, La Vero demuestra que puede “llorar bonito”. El éxito de Los Ricos Tambien Lloran coincide con un tórrido romance de la actriz con el empresario Enrique Niembro, padre de Michel, el segundo hijo de la actriz. El próximo proyecto de Verónica Castro será familiar, puesto que trabajará junto a sus hijos y a su hermana. Se trata de una nueva versión del clásico El Derecho de Nacer.

No hay muchas esperanzas en esta telenovela. Existen ya demasiadas versiones del mismo cuento. Sin embargo, gracias al cuidado de Ernesto Alonso, de un destacadísimo elenco y de una esmerada atmósfera de época que recrea el Veracruz de los 50’s con sus prejuicios morales y raciales, esta es la versión definitiva de la historia de Félix B. Caignet. En su rol de Maria Elena Del Junco, hija de familia, pecadora, madre soltera y monja, Verónica Castro obtiene su mejor papel. La moda de los 50’s realza su belleza y contribuye a que la novela sea un éxito. El Derecho tambien fue inmensamente popular en el extranjero y provocó otro cambio en la vida de la actriz.

De Argentina la llaman, ofreciéndole un contrato millonario. Verónica empaca a su familia y se traslada al País de las Pampas a filmar una telenovela titulada Verónica: El Rostro Del Amor. Esta basada en Mi Dulce Enamorada, un guión brasileño, que cuenta  las aventuras de una huerfanita que viaja con un parque de diversiones ambulante y se enamora de un estudiante millonario lo que la involucra con su siniestra familia.

 La novela no parte con buen pie. No hay quimica entre La Chapis y German Krauss su galán. Si la hay entre ella y Jorge Martínez, quien interpreta un personaje secundario. Pronto es un secreto a voces: La Vero y Jorge se entienden. Corre el rumor de que el actor ha abandonado a su familia por ella. Para aprovechar las hablillas, se destierra a Krauss y rescribe la historia convirtiendo a Fabio (J. Martines) en el galán. La telenovela no tiene un gran éxito, pero establece la imagen de Verónica Castro como devora-hombres.

El caso se repite con Cara A Cara, su próxima telenovela. El galán Pablo Alarcón es desterrado, a favor de un secundario interpretado por Daniel Guerrero, a quien los chismes señalan como el nuevo amor de la mexicanita ojiverde. La fama de Verónica Castro sube como espuma. Se la llama de Italia para protagonizar una telenovela alla. Vuelve a la Argentina donde hace Yolanda Lujan y Amor Prohibido junto al galán venezolano Giancarlo Simancas, pero ya La Vero está extrañando México.

Reina de la noche
De vuelta a México, Verónica Castro comienza un nuevo proyecto. Tampoco parece tener buenos augurios. Interpreta un rol muy parecido al de Mariana, en Los Ricos Tambien Lloran. Más encima, Guillermo Capetillo, quien fuese su hijo en esa novela, ahora será su galán. ¿Le creerá el público a La Chapis haciendo de quinceañera? Le creen y Rosa Salvaje se vuelve un mega-éxito.

Lamentablemente, las telenovelas subsiguientes no cuentan con tan altos ratings. Mi Querida Soledad, donde interpreta un doble papel, y donde además sostiene un romance dentro y fuera de la pantalla con su galán Omar Fierro, pasa sin pena ni gloria. En Valentina, hay que matar a su personaje y resucitarla como su gemela, la taxista Angelita, otro clon de Rosa Salvaje, un personaje que el público asocia con la Chapis.

Mención aparte merece la malograda Pueblo Chico, Infierno Grande. Esta bella producción de época se caracteriza por impecables diálogos y personajes en una sombría historia de amores trágicos en el Michoacán post-revolucionario. Tristemente, la producción del Güero Castro fracasa en los ratings debido a una falta completa de quimica entre La Vero y Juan Soler, su galán, y a un vestuario anacrónico y francamente feo que no realza la ya legendaria belleza de la actriz.

Ninguno de estos tropiezos afecta la tremenda fama, ya mundial, de Verónica Castro. Se ha convertido en un icono de telenoveleros de todo el mundo. Sus canciones, sus romances, su imagen perduran. Incluso, sigue siendo la reina de la televisión ahora en su faceta de conductora. Las noches de Televisa tienen un rostro y es el de la Vero. Entre 1989 y 1996 conduce cinco programas nocturnos: ¡Mala Noche…No!; ¡Y Vero América Va!; La Tocada; En La Noche y La Movida.

En el Siglo XXI, se ha mantenido un poco retirada, aunque animó el reality show Big Brother.  Hizo una aparición especial en Código Postal y fue una semi-villana en Los Exitosos Perez. También se atrevió a ser una Mujer Asesina en la primera temporada de la serie.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí