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Top 10 atributos para ser una anti-heroína

Doña Bella nos ha ofrecido un retrato del lado oscuro femenino al que no estamos acostumbrados. Bella está muy lejos de las heroínas vírgenes, ingenuas y nobles de las telenovelas.
La venganza de Bella, su deseo de castigar a quienes la humillan, aunque entre ellos esté el padre de su hija, la convierten en una anti-heroína. Aunque es una especie rara no es única en las telenovelas y ahora veremos cuales son las diez características que separan a la heroína de su antítesis.
10. Egoísmo. Bella nos mostró que el egoísmo no disminuye en nada el aura erótica de una protagonista. Ella vivió como quiso, hizo lo que quiso y ni sus hijas le impidieron hacerlo. Sin ser tacaña, o mala, Bella demostró que una heroína también puede pensar solo en si misma.
9. Ambición. La heroína tradicional es desinteresada, desprecia lo material y prefiere que la usen antes que usar. Pero si pensamos en “Teresa”, “Rubí” y otras a las que tienta el oro y no dudan en usar su belleza para dejarse comprar por un marido rico estamos claramente hablando de una “anti-heroína”.
8. No tener respeto por la ley. En “Camaleones” tuvimos una ladrona y en “Rosario Tijeras” una letal sicario. Son heroínas más interesantes, precisamente porque no tienen límites ni escrúpulos. Sin embargo, las queremos y las entendemos. Eso las hace “anti heroínas” y las diferencia de las villanas.
7. No corresponder a los cánones de belleza imperantes. La heroína fuera mugrosita o “pobre niña rica” por décadas fue hermosa. La idea de heroínas feas, o gordas no cabía ni en la mente del publico ni la de de los guionistas. Pero la llegada de "Betty, La Fea" revolucionó el esquema imperante. Una mujer cuyo valor residía en el cerebro y no en sus curvas, una mujer que aunque fea ya conocía varón y se acostaba con su jefe comprometido, una mujer que feíta y todo se daba el gusto de vengarse. No si este fenómeno era “anti-heroína” con todas sus letras
6. No estar en completo control de sus facultades mentales. Carlota de “La Otra” fue un personaje fuera de lo común. Su neurosis, fomentada por el dominio y malos tratos de su madre la llevó a un colapso nervioso que terminó con ella en el manicomio.
5. Ser liberada sexualmente. La característica principal de la heroína fue siempre su virtud. Los tiempos cambian, pero la virginidad sigue siendo un atributo de las “buenas” de las telenovelas. Por eso heroínas “liberadas”, infieles y que se acuestan con uno, pero aman al otro como Paula Dávila de “Yo amo a Juan Querendón” confunden al televidente hasta que se da cuenta que es una “antiheroína”
4. No dejar que la controlen los sentimientos maternales. Fue difícil aceptar a “Doña Bárbara” como protagonista. Se le podía perdonar sus robos, crímenes, torturas… ¿pero que no quisiera su hija? Eso no iba con una heroína. Es por eso que ella sigue siendo el prototipo del a anti heroína.
3. Tener tendencias misóginas y misantrópicas. Uno no suele asociar a las heroínas con conductas antisociales, pero “La Dueña” enterrándose en el campo, en guerra contra el mundo y en especial los hombres, o “La Potra Zaina” tan agresiva y desconfiada se alejaban de la imagen altruista y amistosa que se suele asociar con la heroína.
2. Pertenecer a un submundo. Ya hablamos de que la anti-heroína no es amiga de las leyes , pero sin ser criminal puede también pertenecer al mundo del hampa, andar con elementos criminales, trabajar en sitios que ellos frecuentan, gustarle el alcohol, la noche, la bohemia y por supuesto no estar esclavizada por la castidad, la gran cadena de la protagonista tradicional. Por eso la Güera Salome era una “anti-heroína”.
1. Ser pésima jefa. Las heroínas son dulces, sencillas, sin grandes ambiciones, y siempre tratan bien a los humildes. Una mujer trabajólica, jefa tirana berrinchuda injusta y enamorada del poder como Alejandra de “Hasta que el dinero nos separe” solo puede ser calificada como “anti heroína”

Ser infiel, ser criminal, ser ambiciosa. ¿Qué más se necesita para ser una anti-heroína?

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